De donde viene el concepto Family Office
Originalmente, los primeros “family offices” que se crearon los crearon las propias familias que sintieron la necesidad de tenerlos, y lo hicieron precisamente para satisfacer sus necesidades. Eran por tanto oficinas dedicadas a una única familia, y con una estructura muy diferente en cada caso.
En algunas situaciones era una persona de la familia quien la dirigía, y en otras un profesional externo. En determinados casos eran de una estructura liviana, y en otros contaban con profesionales destacados en distintas disciplinas (legal, financiera, fiscal, contable, etc.). En ciertas circunstancias tenían un enfoque principalmente legal, y otras fundamentalmente financiero. En ocasiones respaldaban a una familia con una fuerte actividad empresarial y en otras a familias que invertían básicamente en activos financieros. A veces, actuaban por cuenta de la familia, que delegaba en ellas de forma total, y a veces eran simplemente órganos asesores. Estas diferencias pueden encontrarse también hoy, si bien lo cierto es que hoy en día, debido fundamentalmente a la complejidad que ha alcanzado nuestra sociedad y nuestra economía, cualquier “family office” que pretenda hacer bien su trabajo debe estar integrado por un grupo bastante numeroso de profesionales de primera línea de varias disciplinas. Este es el caso de algunas oficinas familiares bien conocidas, tanto en España como en otros países. Lo importante en todo caso era que sean realmente objetivas respecto a la gestión y recomendaciones, así como que respondan a las necesidades de la familia fundadora.